El núcleo administrativo de una ciudad con sede gubernamental
Durante la Segunda Guerra Mundial, Richland fue una de las pocas comunidades de Estados Unidos construidas, propiedad y gestionadas por el Gobierno federal. A diferencia de Oak Ridge y Los Álamos, Richland no estaba rodeada de vallas de alambre de púas, lo que le permitió funcionar como una comunidad abierta sin dejar de apoyar uno de los proyectos bélicos más secretos del país. En el centro de esta comunidad controlada se alzaba el Ayuntamiento de Richland.
Construido originalmente para albergar oficinas administrativas federales, el edificio coordinaba la asignación de viviendas, el desarrollo de infraestructuras y los servicios esenciales de una ciudad que creció casi de la noche a la mañana. Cada barrio construido, cada colegio inaugurado y cada reparación de los servicios públicos se derivaba de las directivas emitidas desde aquí.
Tras la guerra, Richland pasó de estar bajo control federal a convertirse en una ciudad incorporada, y el Ayuntamiento se adaptó a ello. Hoy en día, el edificio sigue sirviendo como centro cívico, al tiempo que se erige como símbolo de los extraordinarios orígenes de Richland como comunidad planificada por el Gobierno federal y creada para apoyar el Proyecto Manhattan.
































