Ciudad de White Bluffs
Antes de los reactores, antes de los controles de seguridad, White Bluffs era un tranquilo pueblo ribereño whose vida giraba en torno a la agricultura y a la vida de un pequeño pueblo. En 1943, todo cambió cuando el Gobierno federal ordenó a sus habitantes que se marcharan y que no volvieran jamás.
White Bluffs era un próspero asentamiento agrícola con viviendas, huertos, colegios y negocios a orillas del río Columbia. En la primavera de 1943, el Gobierno de los Estados Unidos expropió los terrenos para un proyecto de guerra de alto secreto. A los residentes solo se les dieron unos días para hacer las maletas y marcharse, sin apenas explicaciones.
El pueblo fue desmantelado, y su cementerio fue exhumado y trasladado. La mayoría de los edificios fueron incendiados o demolidos, excepto uno: el White Bluffs Bank. Construido en 1907 con hormigón armado, resultó demasiado resistente para ser destruido y hoy se erige como el símbolo mejor conservado del pasado de la comunidad. Recientemente restaurado, el edificio sirve ahora como un recuerdo único y conmovedor de las personas que una vez vivieron y trabajaron aquí.
Hoy en día, White Bluffs ofrece una visión solemne de una localidad que desapareció por culpa de la guerra, y de los pocos vestigios que aún permanecen en pie como testigos.
































