Isla Clover
Durante la Segunda Guerra Mundial y las décadas posteriores a la guerra, Clover Island pasó de ser un banco de arena sumergido a convertirse en un terreno estratégico del puerto. Desempeñó un papel modesto, pero significativo, en el apoyo al transporte regional y a la vida laboral a lo largo del río Columbia.
Durante la Segunda Guerra Mundial y las décadas posteriores a la guerra, Clover Island pasó de ser un banco de arena sumergido a convertirse en un terreno estratégico del puerto. Desempeñó un papel modesto, pero significativo, en el apoyo al transporte regional y a la vida laboral a lo largo del río Columbia.
Una ciudad en expansión que ha sabido conciliar la industria y el ocio
En 1941, el Puerto de Kennewick adquirió parte de Clover Island para apoyar las operaciones fluviales durante la guerra. La isla albergó astilleros de barcazas y de remolcadores, entre ellos el potente «Winquatt» en 1944, lo que potenció su papel como zona costera operativa para el comercio en tiempos de guerra.
En 1953, la isla se amplió y se conectó al continente mediante una calzada, transformándose en un centro costero de dieciséis acres. Con el tiempo, se convirtió en un lugar tanto para el trabajo como para el ocio.
Hoy en día, Clover Island es un destino lleno de vida. Los visitantes pueden relajarse en los restaurantes frente al agua, pasear por la pintoresca ribera y admirar el faro de Clover Island, un faro de hormigón de 62 pies construido en 2010, el primer faro nuevo de EE. UU. desde 1962.
































